sábado, 25 de octubre de 2008

PENA DE MUERTE 1

Cuando cursé la materia "Derechos humanos" (hace ya bastante tiempo, en mis primeros años como estudiante de derecho), uno de los textos de estudio sobre el tema "pena de muerte" era el que sintetizo en la presente entrada... no tengo mayores referencias sobre él, salvo que (al menos según lo dicho por el profesor a cargo del curso) se trataba de un artículo publicado por la organización "Amnistía Internacional"...

Me pareció oportuno publicarlo en éste blog, en épocas en las que ciertos hechos de violencia social (comunmente llamados "de inseguridad") canalizan a buena parte de la opinión pública (con la "ayudita" de ciertos discursos políticos y de medios de comunicación afines) a debatir la conveniencia de aplicación de tan nefasta herramienta y, en muchos casos, a inclinar la balanza a favor de su implementación.

Creo que tales argumentos pueden basarse básicamente: (a) en una cuestión de desconocimiento o ignorancia respecto del tema y de otros relacionados, o (b) en el odio a la humanidad y el desprecio a la dignidad humana (es decir, en una hijadeputez). Creo, también, que afortunadamente son más los del primer grupo que los del segundo...

Lamentablemente, tal como afirmaban en la revista "No Hay Derecho", el sólo hecho de tener que estar discutiendo el tema es, ya, un retroceso de siglos de evolución en materia de respeto a la dignidad humana... "el tener que pelear esta guerra ya significa una derrota".


Respuestas de "Amnesty International" en torno a la pena de muerte:

¿Por qué A.I. se opone a la pena de muerte?

A.I. se opone a la pena de muerte en todos los casos, sin excepción. La pena de muerte es la negación suprema de los derechos humanos. Es el asesinato premeditado y a sangre fría de un ser humano por parte del Estado y en nombre de la justicia. Es la violación del derecho a la vida tal como lo proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Es el castigo más cruel, inhumano y degradante que existe (...)
La pena de muerte es discriminatoria y con frecuencia se la aplica de forma desproporcionada en contra de los pobres, de las minorías y de los miembros de comunidades raciales, étnicas y religiosas. Se la impone y ejecuta arbitrariamente.
La pena de muerte coloca el sello de aprobación a un acto irreversible de violencia por parte del Estado y además, nada impide que recaiga sobre víctimas inocentes. Mientras la justicia humana siga siendo propensa al error, nunca se podrá eliminar el riesgo de ejecutar a un inocente (...)


¿La pena de muerte es utilizada por los gobiernos para eliminar voces disidentes?

La pena de muerte se ha utilizado y se sigue utilizando como herramienta de represión política, como una forma de callar para siempre a los opositores políticos o de eliminar a los individuos políticamente "molestos". en la mayoría de los casos, las víctimas son condenadas a muerte como resultado de juicios corrompidos por la parcialidad y la injusticia. Es la naturaleza irrevocable de la pena de muerte la que la hace tan tentadora como herramienta de represión. Miles de personas han sido asesinadas bajo un gobierno sólo para ser reconocidas como víctimas inocentes al llegar al poder un nuevo gobierno. Mientras la pena de muerte siga siendo aceptada como una forma legítima de castigo, seguirá existiendo la posibilidad del abuso político. Sólo su abolición puede asegurar de que éste abuso político de la pena de muerte nunca vuelva a producirse.

¿Qué dice el derecho internacional acerca de la pena de muerte?

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1948 en respuesta a la tremenda magnitud de la brutalidad y el terror ejercidios por los Estados durante la Segunda Guerra Mundial, reconoce el derecho de cada persona a la vida y afirma categóricamente que "nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes" (...)
Esta posición recibe mahyor respaldo mediante la adopción de tratados internacionales y regionales que proccuran la abolición de la pena de muerte (...) [como: Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Convención Europea de Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos Humanos, Etc.]

¿Qué opina del argumento que afirma que la pena de muerte es una herramienta importante de la que dispone el Estado para la lucha contra el crimen?

Demasiados gobiernos piensan que pueden resolver problemas sociales y políticos urgentes ejecutando a unos pocos o incluso a cientos de personas condenadas por crímenes. Demasiados ciudadanos en demasiados países todavía no se han dado cuenta de que la pena de muerte no ofrece a la sociedad más protección sino mayor brutalidad. Estudios científicos han fracasado una y otra vez al intentar demostrar de forma convincente que la pena de muerte tiene un mayor impacto disuasivos sobre el crimen que otros tipos de castigo. Los resultados de la última encuesta de las Naciones Unidas sobre investigaciones acerca de la relación entre la pena de muerte y las estadísticas de homicidios, llevada a cabo en 1988 y actualizada en 1996, llegó a la conclusión de que "...la investigación no ha conseguido demostrar científicamente que las ejecuciones tengan mayor efecto disuasivo que la cadena perpetua. Y no es probable que lo consiga próximamente. En conjunto, las pruebas científicas no ofrecen ningún respaldo a la hipótesis de la disuasión".
No se debe dar por sentado que quienes cometen crímenes tan graves como el asesinato lo hacen después de calcular racionalmente las consecuencias. Con frecuencia, los asesinatos se cometen en situaciones en las que la emoción supera a la razón, o bien bajo la influencia de drogas o alcohol. Algunos perpetradores de delitos violentos son personas altamente inestables o mentalmente enfermas (...) En ninguno de estos casos se puede esperar que el miedo a la pena de muerte evite el crimen. Además, es muy probable que quienes cometen delitos graves de forma premeditada decidan seguir con sus planes a pesar de todo, convencidos de que no serán atrapados. La clave de la disuación en estos casos es aumentar la posibilidad de detección, arresto y condena (...)

¿No resulta necesario ejecutar a ciertos condenados para evitar que reincidan en sus crímenes?

Al contrario de lo que ocurre con la pena de prisión o reclusión, la pena de muerte involucra el riesgo de cometer errores judiciales que nunca podrán corregirse. Siempre exxiste el riesgo de ejecutar a condenados que sean inocentes. La pena de muerte no impedirá que repitan un crimen que en primer lugar nunca cometieron. También es imposible determinar si las personas ejecutadas habrían realmente repetido los crímenes de los cuales se las acusó. La ejecución significa quitar la vida de personas condenadas para evitar hipotéticos crímenes futuros, muchos de los cuales probablemente nunca se cometerían. Además, niega el principio de la rehabilitación de los delincuentes (...)
La solución ciertamente no se encontrará aumentando la cantidad de ejecuciones.

Pero, ¿quienes cometen un crimen aberrante o matan a otra persona no merecen morir?

No se puede utilizar una ejecución para castigar un asesinato. Un acto de esta naturaleza por parte del Estado es exactamente equivalente al deseo del criminal de ejercer violencia física contra su víctima. Además, todos los sitemas judiciales penales son vulnerables a la discriminación y los errores. No se puede concebir que ningún sistema sea o pueda ser capaz de decidir de forma imparcial, coherente e infalible quién debe vivir y quién debe morir. La conveniencia, las decisiones caprichosas y la opinión pública predominante pueden influenciar los procedimientos desde el arresto inicial hasta la decisión de último momento sobre la posible clemencia.
El punto principal con respecto a los derechos humanos es que son inalienables: son inherentes por igual a cada ser humano sin tener en cuenta su condición social, raza, religión u origen. No se puede despojar a una persona de sus derechos humanos aunque haya cometido un delito. Los derechos humanos se aplican no sólo a la mejor parte de una persona sino también a la peor, razón por la cual su función es proteger a todas las personas. Nos protegen de nosotros mismos.
Además, la experiencia demuestra que, siempre que se aplica la pena de muerte, algunas personas mueren mientras que otros que han cometido delitos similares o peores pueden salvarse. Los condenados que son ejecutados no son necesariamente sólo aquellos que han cometido los peores delitos, sino también aquellos que eran tan pobres que no pudieron contratar abogados experimentados que los defendieran o aquellos que debieron enfrentar a fiscales o jueces más severos (...)

¿Cómo pueden los estados abolir la pena de muerte si la mayoría de las personas está a favor de ella?

Las razones por las cuales existe un respaldo a la pena de muerte aparentemente importante entre el público en general pueden ser complejas y no tener ninguna base real. Si se informara plenamente a la opinión pública acerca de la realidad de la pena de muerte y su aplicación, es posible que muchos estarían dispuestos a aceptar su abolición. Las encuestas de opinión, que a menudo parecen indicar un apoyo aplastante a la pena de muerte, tienden a simplificar la complejidad de la opinión pública y el grado en el que dicha opinión se basa en la comprensión bien informada de la situación de la actividad criminal en el país, sus causas y los medios de los que se dispone para combatirla (...)
No se justificaría que un gobierno torturara a un prisioner famoso por sus crímenes o persiguiera a una minoría étnica impopular simplemente porque la mayoría de la opinión pública así lo exige. Durante siglos la exclavvitud fue legal y ampliamente aceptada. Su abolición se produjo tras años de esfuerzo por parte de quienes se oponían a esta actividad basándose en fundamentos morales.

¿La inyección letal es la forma más indolora y humanitaria que existe para matar a una persona?

Han surgido problemas en el uso de la inyección letal. Durante la primera ejecución en la que se aplicó una ineyección letal en Guatemala, el 10 de febrero de 1998, los que debían encargarse de aplicar la inyección letal a Manuel Martínez Coronado aparentemente estaban tan nerviosos (según se dice, en parte debido al llanto perturbador de la esposa e hijos del condenado) que tardaron mucho tiempo en colocar la cánula a través de la cual se administraría el veneno. Luego, un corte del suministro de energía eléctrica durante la ejecución hizo que el flujo de veneno se detuviera y el prisioner tardó 18 minutos en morir. Esta experiencia penosa se transmitió en vivo a través de la televisión estatal. En los EE.UU., se cometieron torpezas en una gran cantidad de ejecuciones realizadas mediante la inyección letal, como por ejemplo problemas cuando las venas del psirionero estaban en malas condiciones debido al abuso de drogas inyectables.

La inyección letal evita muchos de los efectos desagradables propios de otras formas de ejecución: mutilación y hemorragia en la decapitación, el olor a carne quemada de la electrocución, imágenes y/o sonidos perturbadores en la cámara de gas y la horca, el problema de que los ejecutados derequen u orinen involuntariamente. Por esta razón, es posible que este método sea menos desagradable para quienes llevan a cabo la ejecución. Sin embargo, la inyección letal aumenta el riesgo de que el personal médico se vea involucrado en ejecuciones dispuestas por el estado, violando así los principios establecidos de la ética médica.

Cualquier forma de ejecución es inhumana. Todos los métodos conocidos pueden ser dolorosos y tener sus propias características desagradables. Por otra parte, se debe tener en cuenta que la pena de muerte no abarca solamente los minutos que transcurren desde que el prisionero es retirado de su celda y es ejecutado, sino que el prisionero vive con la pena de muerte pendiendo sobre su cabeza desde el momento en que se lo condena hasta el momento en que pierde el sentido y muere.

La búsqueda de una forma "humanitaria" de quitarle la vida a una persona debe interpretarse como lo que es: el intento de que las ejecuciones sean más aceptables para quienes deben llevarlas a cabo, para los gobiernos que desean parecer más humanos y para la opinión pública en cuyo nombre se lleva a cabo la ejecución.

EL COSTO.

La pena de muerte es mucho más costosa que cualquier sistema en el que la pena máxima es la reclusión perpetua.

- Un estudio realizado en Nueva York estima que el costo de una ejecución es tres veces mayor que el de la reclusión o prisión perpetua.
- En Florida, cada ejecución le cuesta al Estado U$S 3,2 millones, en contraste con el costo de U$S 600.000 de la prisión perpetua.
- Estudios realizados en California, Kansas, Maryland y Carolina del Norte han llegado a la conclusión de que la pena capital es mucho más costosaa que mantener a alguien en prisión de por vida
Los mayores costos de la pena de muerte se producen antes y durante el juicio, no en los procedimientos posteriores a la condena. Aún si se abolieran estos procedimientos, el sistema de la pena de muerte seguiría siendo más costoso que cualquier alternativa.
- En el sistema de pena capital, los juicios se dividen en dos fases distintas: sentencia y determinación de la pena. En general, estas etapaas se ven precedidas por mociones especiales e interrogatorios adicionales para la selección de jurados.
- En los casos de pena de muerte, los costos de investigación son por lo general mayores, especialmente para la fiscalía.
- Estos costos se producen aún cuando en la mayoría de los casos en los que puede imponerse la pena de muerte se decide una pena distinta, y aunque un alto porcentaje de las condenas a muerte son anuladas en la primera apelación, exigida por la Constitución.
- En los casos de juicios penales en los que se puede exigir la pena capital pero el veredicto resulta ser oro más leve, o si la pena de muerte es revocada posteriormente, los contribuyentes deben pagar todos los costos adicionales de los procedimientos ejecutados antes y durante el juicio y además deben pagar el costo de la prisión perpetua del condenado, o los costos de un nuevo juicio (que a menudo resulta en un veredicto de prisión perpetua).

La pena de muerte desvía recursos que podrían ser aplicados para tomar medidas realmente efectivas contra el crimen.

(...)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Cristian:

Creo que tu post es muy oportuno pues aunque pasó un tanto despercibida, la derogación del Código de Justicia Militar abolió los últimos casos de pena de meurte en el derecho argentino.

Saludos,

AB

Cristian Penna dijo...

Alberto, afortunadamente así es... y es realmente para festejar, ya que si bien la pena de muerte estaba en desuso (por suerte), el CJM dejaba abierta la posibilidad de su aplicación legal en Argentina (aunque limitada a los sujetos comprendidos en dicho Código), ya que si bien la CADH la prohibe, el CJM es anterior a la entrada en vigencia de la misma, que establece que "...no se restablecerá la pena de muerte en los Estados que la han abolido..."; y más allá de su dudosa constitucionalidad, con los exponentes de la "mano dura" que nuestra sociedad constantemente ofrece, cobraba plena vigencia la frase "nunca digas nunca" (un poco de miedo daba)

Pero pese a ello, lamentablemente, mucha gente aún pide su aplicación, o que "se debata el tema"; baste con leer cualquier foro donde se plantee la cuestión (ver por ej.: http://www.taringa.net/posts/info/1440537/La-pena-de-muerte-en-Texas-y-Argentina:.html)... y el sólo tener que discutir el tema es un retroceso.

Creo que es una cuestión de ignorancia; y a falta de razón, domina la emoción...

Pero por suerte, actualmente en nuestro país quienes pretendieran implementarla tendrían que denunciar tratados internacionales de DDHH (responsabilidad internacional del Estado argentino mediante) para hacerlo... así que creo que queda la cuestión reducida a debates ridículos y sin sentido (pero que lamentablemente están)

Muchas gracias por tu comentario.
Un abrazo,

Cristian

fahirsch dijo...

El siguiente enlace es el texto (pdf) en español del artículo original de Amnesty Internacional:
http://tinyurl.com/8u5gtg

Cristian Penna dijo...

Muchas gracias por el aporte. Saludos,
Cristian